UNIÓN DE TOREROS DEL ECUADOR






 
 

 
 
 
   HISTORIA DE LA UNIÓN DE TOREROS DEL ECUADOR


En los años sesenta, la Fiesta de los Toros atravesaba por una época de esplendor en la ciudad de Quito. Los toreros estaban considerados por aquel entonces como verdaderos ídolos populares, la Feria Jesús del Gran Poder se consolidaba de ha poco, y la Temporada Chica organizada por Don Gustavo Herdoíza, director de Radiodifusora Tarqui, despertaba verdadero furor entre la gente, que abarrotaba la Plaza Quito para observar en acción a los pundonorosos chavales que jugaban la vida ante los novillos representando a las diferentes barriadas quiteñas.

Consecuentemente, alrededor de este gran ambiente y fervor taurino, se multiplicaba el número de toreros, novilleros, aspirantes, subalternos, picadores, mozos de espada y demás personas vinculadas a la Fiesta. Todos y cada uno de ellos, desde su andarivel y función, configuraban la escena taurina local.

Si bien, las plazas de toros y los tentaderos se constituían en el lugar natural en el que convergían los protagonistas del toreo, las plazas públicas, los cafés y una que otra esquina del casco colonial quiteño, se convertían durante los días que no había actividad taurina, en informales puntos de encuentro para que la torería se reúna en sus tertulias.

Con gran emoción y nostalgia, muchos profesionales de aquel entonces, recuerdan que su primera sede no oficial, por así decirlo, fue en torno a uno de los puestos de lustrabotas de la calle Chile, en el Portal Arzobispal, en plena Plaza Grande. Aníbal, era el nombre del anfitrión, experto en bacerolas y anilinas, apasionado del toreo, y de quién cuentan, instrumentaba medias verónicas y revoleras al viento con las franelas de abrillantar. Amigo de todos los toreros de la época, en el puesto de Aníbal se congregaba el mundillo taurino de nuestra ciudad a conversar, intercambiar informaciones y crónicas de las corridas que llegaban tardíamente de España, o a organizar las cuadrillas para los festejos venideros. Y claro está, a hacer uso de la famosa sal quiteña para las bromas y las cargadas.

Sin embargo, y ante la creciente necesidad de contar con una mejor organización y amparo, en el año de 1971, un grupo de visionarios, encabezados por Pepe Correa, César García, Ricardo Cevallos, Patricio Reyes, Troni II, Silverio I, entre otros, arriendan una pequeña oficina en el céntrico Pasaje Amador, ubicado en las calles García Moreno y Espejo, junto a la iglesia del Sagrario. De esta manera, dicha oficina se convierte en la primera sede oficial del gremio toreril ecuatoriano, cuyo primer presidente fue el carismático Don Pepe Correa.

Al poco tiempo, no tardarían en sumarse a esta iniciativa  otros profesionales como César Villacís, Gregorio Escobar, Augusto Barreiro, Carlos Parra y muchos más. Al promediar los setentas, la coletería nacional se mudaría a una nueva sede, ubicada unos metros hacia el norte de su antecesora, esto es en la calle García Moreno entre Mejía y Olmedo, en los altos en donde hasta hoy funciona un conocido supermercado local. Sin embargo, durante aquellos primeros años, la naciente organización gremial no contaba aún con estatutos, alcanzando el reconocimiento jurídico pertinente en 1978, contando para ello con el apoyo del Gral. Guillermo Durán Arcentales.

Durante la presidencia ejercida por Édgar Peñaherrera, se crean, tras largas deliberaciones, los estatutos que desde entonces rigen los destinos de la Unión de Toreros del Ecuador, entidad que en los años ochenta nuevamente se cambiaría de casa, esta vez a la calle Tarqui, a la altura del parque El Ejido, aunque ahora por poco tiempo, pues en 1986, durante el primer período presidencial de Hernán Tapia, se compra la oficina del décimo piso del edificio Proinco Calisto, ubicada en la avenida Amazonas y calle Robles, en el nuevo centro comercial y financiero de la ciudad. Y es en esta moderna sede, desde donde la Unión de Toreros del Ecuador, ha venido trabajando arduamente los últimos años en pos del beneficio del profesional del toreo, bajo las distintas administraciones democráticamente elegidas a su tiempo por los socios.



MISIÓN
La Unión
de Toreros del Ecuador es una organización sin fines de lucro, cuyo objetivo central y razón de existir, es el velar por el  bienestar del profesional ecuatoriano del toreo, adscribiéndose en este postulado con similar prioridad, tanto el torero que se halla en actividad, como el que se encuentra acogido al retiro

De la misma manera, la Unión de Toreros del Ecuador, dirige sus políticas de acción a promover el fomento de la Fiesta Brava en el país, trabajando conjuntamente con las empresas y las administraciones públicas pertinentes, en pos de la consolidación de la actividad taurina en las ciudades y localidades en las que el toreo es ya una práctica recurrente.

Paralelamente, la Unión de Toreros del Ecuador tiene por norte la difusión de la Fiesta en zonas del país en donde esta aún no tiene vigencia, promoviendo siempre la apertura de nuevos escenarios en los que el torero ecuatoriano de todos los escalafones tenga más horizontes para el ejercicio de su profesión.


VISIÓN
En su labor por salvaguardar los intereses del profesional ecuatoriano del toreo, la Unión de Toreros del Ecuador, promoverá políticas estatutarias direccionadas ha forjar y  ampliar en el mediano y largo plazo, un bienestar entendido y asumido de forma integral, aplicable a todos y cada uno de los socios así como a sus familias.

Es fundamental garantizarle al socio el acceso a un sistema de atención médica completo, a un satisfactorio servicio de comisariato, a una línea de crédito sin trabas burocráticas, a un seguro de vida, y demás beneficios que garanticen su tranquilidad y estabilidad emocional durante y después del ejercicio profesional.

Es de imperiosa necesidad también, reforzar el sistema de montepíos, para que todos aquellos profesionales que se encuentren acogidos al retiro, y los que en el futuro lo hagan, reciban un trato económico digno, justo y acorde a las condiciones de vida del resto de la sociedad.

La UNIÓN de Toreros del Ecuador será también garante de la vigencia de la Fiesta Brava en el país, difundiéndola mediante todos los canales que estén a su alcance, y avalando  el normal desarrollo de los festejos y ciclos feriales en cuanto a la participación de sus socios se refiere, así como defendiendo siempre la actividad taurina, mediante la implementación de campañas culturales, educativas e informativas dirigidas a niños, jóvenes y público en general.


VALORES
ÉTICA
Todas y cada una de las gestiones que realiza la U T E tienen como fundamento esencial un proceder digno y honorable. Las actividades que lleva a cabo la institución, están sustentadas en las más altas convicciones de los socios, y a la vez están inspiradas en los principios de la rectitud y la justicia, prevaleciendo siempre las causas colectivas por sobre las individuales.


COMPROMISO
Todos los integrantes de la U T E, están en la obligación moral de asumir un rol protagónico en el seno de la entidad, asumiéndose a sí mismos como socios operacionales de la institución, pues su compromiso con la misma, exige que sus mejores ideas e intenciones sean expuestas y debatidas en pos del beneficio común.

PROFESIONALISMO
La gestión y las políticas de acción de la U T E, buscan elevar el nivel de profesionalización del torero ecuatoriano en todos los sentidos, pues un dominio integral de su oficio lo hará competitivo dentro y fuera del país, contribuyendo así a la superación de la Fiesta Brava nacional.

COMPAÑERISMO
La razón de ser de la U T E, es la de acoger en su seno a todos los profesionales ecuatorianos del toreo, forjando y reforzando los lazos de unión y compañerismo entre ellos, con la finalidad de alcanzar consensos y avanzar juntos e indisolubles en pos de los objetivos comunes.

COMUNICACIÓN
Es de fundamental importancia la existencia de  permanentes canales de comunicación abierta entre todos los socios. La continua interacción entre ellos, facilitará la búsqueda de consensos y fortalecerá la integración. De la misma manera, todas las políticas y actividades de la institución deben ser difundidas a la opinión pública a fin de transparentar su accionar. Por ello, se ha creado la presente página web.