UNIÓN DE TOREROS DEL ECUADOR
Portal Taurino de Información






 
 

 
 
 
Feria de Ambato 2010
Nuestra Señora de la Merced
Sàbado 13 de Febrero 18:00Novillos de la Concepcion José Antonio Benítez
Javier Cortés
Luis Francisco Cortés
Domingo 14 de Febrero 15:00Toros de Campo Bravo Diego Urdiales
Juan Francisco Hinojosa
Martín Campuzano
Lunes 15 de Febrero 15:00Toros de Triana y MirafuenteMiguel Abellan
Juan José Robalino
Alvaro Samper



Feria de Guadalajara
Sábado 6 Novillos de Chinampas para Sergio Flores, Oliver Godoy y Juan Francisco Almeida



 

 

 

BRAVURA Y DRAMA EN IÑAQUITO

 

 

 

Por Fabricio Guerra

 

 

 

Ante plaza llena, se desarrolló el octavo festejo de la Feria Jesús del Gran Poder, en la que se corrieron novillos de Trinidad y Conecepción de buen juego en términos generales, destacándose sobre todo el enclasado segundo de la tarde, perteneciente a La Concepción.

 

 

 

FERNANDO TENDERO partió plaza ante un astado de Trinidad, arrancando el trasteo por alto, y prosiguió toreando por derechazos a media altura, consintiendo a la res, que se desplazaba con corrección. Con despaciosidad, instrumentó nuevas tandas de muletazos diestros, así como naturales y un pase afarolado. Tras los molinetes de rodillas y los adornos por manoletinas, Tendero fue corneado al efectuar el volapié, pasando de inmediato a la enfermería y debiendo Juan Francisco Almeida estoquear con desacierto al primero de la tarde.

 

 

 

Precisamente, JUAN FRANCISCO ALMEIDA pechó ante un jabonero de La Concepción que tuvo fijeza, clase y duración, y con el que quitó por navarras e inició el tercer tercio por doblones, dibujando luego dos importantes series de derechazos. Siguió el compatriota toreando al natural con el astado embebido en los vuelos, y efectuó también un afarolado, tres molinetes ligados y bernadinas de ajustado embroque. Entonces, la petición de indulto no se hizo esperar, pero el palco presidencial no lo concedió, matando Almeida de media estocada y cortando una oreja, mientras que a los despojos del burel se les dio vuelta al anillo.

 

 

 

A oto jabonero de La Concepción, Juan Francisco lo recogió por abajo con la pañosa y esbozó pases sobre la mano derecha sin hilván ni engarce. El novillo tuvo la embestida corta, y a la misma, Almeida no se acopló, estando además espeso con el verduguillo.

 

 

 

Por último, a otro ejemplar de la Concepción, Almeida lo saludó con la larga cambiada de hinojos y buenos lances a la verónica. Con el viento soplando en vendaval, instrumentó derechazos y naturales enganchados, se adornó por ceñidos molinetes, y pasaportó de estocada tendida.

 

 

 

ÁLVARO MONTES recibió con la garrocha a su primero, de La Concepción, y colocó banderillas de frente y haciendo el quiebro en la cara Misma de la res. Dejó también rehiletes al violín, así como tres cortas cabalgando en círculos concéntricos de reducido diámetro. Efectuando piruetas y cabriolas, el jienense estuvo acertado en la ejecución de las suertes, pero falló con el rejón de muerte.

 

 

 

A su segundo, de Trinidad, Montes lo fue encelando de ha poco, dejando luego banderillas al cuarteo. Conectando con el tendido, el de Jaén colocó también rehiletes al violín, las cortas y la rosa, pero volvió a marrar en la suerte suprema.

 

ROMPIÓ LA FERIA: CASTELLA INDULTÓ A UN TORO DE TRIANA

 

 

 

Por Fabricio Guerra

 

 

 

Con el cartel de no hay billetes colgando de las taquillas y un gran ambiente, se cumplió la séptima de abono de la Feria Jesús del Gran Poder, en la que Sebastián Castella indultó a un ejemplar de Triana, herrado con el número 472 y de nombre Gitano, quitándole así el francés, el cerrojo a la Puerta Grande de Iñaquito, arco del triunfo que al final lo compartiría con el colombiano Luis Bolívar.

 

 

 

Tras el saludo a la verónica, y la  ceremonia de confirmación de alternativa, LUIS BOLÍVAR arrancó el trasteo con un cambiado por la espalda, y prosiguió por naturales citando con la muleta a media distancia. La res tuvo mucha fijeza así como un buen pitón izquierdo, que el colombiano supo optimizar y cuidar, engarzado varias tandas de muletazos por ese lado. Luego de pasárselo por alto, Bolívar dejó un estocadón, cortó una oreja y los despojos del burel recibieron palmas. 

 

 

 

Con su segundo, el único perteneciente al hierro de Huagrahuasi, el diestro cafetero quitó fallidamente con el capote a la espalda, e inició el tercer tercio citando de largo y toreando por derechazos en varias series, destacándose por su buen trazo algunos muletazos sueltos. Bajando la mano, y sobreponiéndose al viento, que soplaba con excesiva fuerza, Bolívar mató de otra  magnífica estocada.

 

 

 

EL JULI, que debió pechar con un lote de poco juego, quitó por chicuelinas ante su primero, y abrió su quehacer muleteril por alto, así como por derechazos de templada ejecución y a media altura. Pero el cornúpeta se rajó casi de inmediato, tornándose parado, por lo que el madrileño lo despachó con tres cuartos de estocada.

 

 

 

A su segundo, Julián López le ejecutó un circular en los medios, embarcándole con poderío en la muleta. Sin embargo, de nuevo el bicho buscó el abrigo de los tableros, saliendo siempre suelto del engaño del de Madrid. Porfió El Juli, robándole algunos pases en la querencia,  despachando de buena estocada.

 

 

 

Ante Gitano, un bravo astado de Triana, SEBASTIÁN CASTELLA se lució en las verónicas de saludo, y abrió la faena de muleta atornillado en la arena. Tras un molinete engarzado a una tanda de derechazos y un cambiado por la espalda, el trasteo se tornó izquierdista, pues toreando por ese pitón, Castella edificó una notable labor. Los naturales seriados y citando en la distancia corta se sucedieron una y otra vez, así como los circulares invertidos o dosantinas. Noble,  franco y con clase, Gitano embestía incansablemente, y el pañuelo naranja no se hizo esperar, otorgándose así el indulto del astado.

 

 

 

Ante su segundo oponente, Castella lanceó a la verónica en posición de genuflexión y con un gran juego de brazos; y ya con la flámula, citó por estatuarios sin enmendar ni un solo centímetro. Ante un toro que no regalaba su embestida, el diestro galo instrumentó derechazos de mano baja, así como varios naturales de valía. Tras las dosantinas del epílogo, Sebastián culminó un quehacer de dominio y poder, pero no acertó con los aceros, debiendo escuchar un aviso, saliendo a hombros, junto a Luis Bolívar.

 

 

 

DESAPACIBLE CORRIDA DE EXPECTACIÓN EN IÑAQUITO

 

 

 

Por Fabricio Guerra

 

 

 

Las grandes expectativas generadas por el sexto festejo del abono quiteño, resultaron insatisfechas debido al poco juego del encierro de Huagrahuasi y Triana, caracterizado por su gran presentación y por sus medias embestidas.

 

 

 

A plaza llena, LUIS FRANCISCO ESPLÁ, quien se despidió de la afición ecuatoriana, abrió la tarde ante un toro de Huagrahuasi con el que se lució en los delantales del prólogo, iniciando su labor muleteril, y con la montera puesta, por derechazos en series colmadas de docilidad y temple, llevando el alicantino al burel siempre embebido en el engaño. Pero cuando la faena cobraba vuelo, la res se dañó una mano y hasta ahí llegó todo.

 

 

 

Ante su segundo, de Triana, Esplá fue aplaudido en un quite por delantales rematados con un recorte, e inició el trasteo por alto. Al astado le costaba desplazarse, y tomaba la franela echando las manos por delante. Entonces, Luis Francisco lo sometió con muletazos por la cara y de castigo, despachando de media estocada y saludando una ovación.

 

 

 

De su parte, JOSÉ TOMÁS, uno de los toreros más esperados en Quito, pechó con un ejemplar de Triana al que le planteó una faena variada, evidenciando un gran dominio de distancias y alturas. Tomás instrumentó derechazos y naturales con quietud, temple y mando, cruzado siempre al pitón contrario. Citando con suaves toques y corriendo mucho la mano para engarzar cada muletazo al siguiente, el de Galapagar se adornó por manoletinas, mató de media estocada y fue ovacionado.

 

 

 

Con su segundo, de Huagrahuasi, ejecutó una buena serie de derechazos rematados con un trincherazo, y siguió dibujando muletazos diestros bajando la mano, pero sin la dimensión deseada, debido a lo corto del viaje de la res. Por naturales quedaron plasmados algunos pases de gran sello, aunque sin ligazón, finalizando Tomás su actuación con un afarolado. Pasó así José Tomás por Iñaquito, dejando ver bastante, pero no todo su genial repertorio.

 

 

 

DIEGO RIVAS no tuvo muchas opciones ante un ejemplar parado y flojo de remos de Triana, el cual embestía al paso, luego de salir abollado de la suerte de varas. Si más, y pese a su voluntad, actitud y porfía, Diego debió abreviar.

 

 

 

Ante su segundo, de Huagrahuasi, Rivas dio inicio al tercer tercio doblándose, pero e burel no tuvo fijeza y fue incierto. Al abrigo de las tablas, Diego le robó algunos pases aprovechando la tendencia de la res hacia los adentros, terminando su labor con un circular completo previo a la suerte suprema.

 

 

CONSAGRATORIA ACTUACIÓN DE MARTÍN CAMPUZANO EN EL FESTIVAL BENÉFICO

 

 

 

Por Fabricio Guerra

 

 

 

A plaza llena, se llevó a cabo con éxito, el festival benéfico de la Feria Jesús del Gran Poder en el que, el gran juego de las reses y la capacidad de los diestros comparecientes, posibilitaron una inolvidable tarde de toros, en la que Martín Campuzano fue el nombre más destacado.

 

 

 

Tras un significativo acto en el que participaron los estudiantes de una escuela de Pujilí, institución beneficiaria del festival, ÁLVARO MONTES lució acertado en la colocación de banderillas de costado a un buen novillo de Vistahermosa, clavando también con corrección las cortas, tanto al estribo como a la grupa, así como al violín, despachando con medio rejón de muerte.

 

 

 

Al noble segundo, de Triana, EL JULI lo dominó de inicio toreando por derechazos, y llevando al burel embebido en la pañosa. Con los naturales de bello dibujo y en las distancias cortas, un circular invertido y una gran estocada, el madrileño rubricó una faena maciza y cortó una oreja.

 

 

 

Al tercero, también de Triana, SEBASTIÁN CASTELLA lo lanceó a la verónica, templando el viaje, e inició el trasteo con series de derechazos de gran ejecución. Instrumentó también un circular completo, rematado con el de pecho, y a continuación, al citar por la izquierda, la res lo volteó sin calarlo, matando de estocada entera y cortando un apéndice auricular.

 

 

 

Al cuarto de la tarde, ejemplar de Huagrahuasi de franca embestida, DIEGO RIVAS le ejecutó derechazos con temple y ligazón, enganchando la embestida por delante y llevándola larga. Tras los naturales y las dosantinas en las que Diego pulseó las embestidas, pasaportó a su oponente de media estocada, cortando una oreja, mientras el novillo recibió palmas en el arrastre.

 

 

 

JOSELITO ADAME quitó con aseo por chicuelinas al quinto, de Mirafuente, novillo de buen tranco con el que el mexicano se dejó ver como un fácil rehiletero. Con la flámula toreó a media altura por derechazos y naturales seriados y en la distancia corta, tocando fuerte en los cites, y culminando su actuación con manoletinas, un abaniqueo y un certero espadazo. Dos orejas y palmas a los restos del burel.

 

 

 

Pero el cenit de la tarde llegó al final, cuando MARTÍN CAMPUZANO recibió con dos largas cambiadas de hinojos a un temperamental jabonero de Vistahermosa, con el que quitó por delantales ligados. Tras el brindis a don Faustino Barragán, inició la faena rodillas en tierra, haciendo el toreo por bajo. Entonces el novillo se lo echó a los lomos, pero el compatriota volvió a la cara para, muy cruzado al pitón contrario,  dibujar  series de derechazos de gran dimensión. Siguió Campuzano pasándose al astado por alto, mientras este embestía incansablemente, mostrándose Martín firme y valeroso de forma inconmensurable, y mientras el público pedía el indulto de la res, el diestro quiteño se adornó por manoletinas y despachó con una estocada hasta los gavilanes.

 

 

 

Con la plaza en estado de clímax, y la presidencia abroncada, Martín Campuzano cortó dos orejas consagratorias con fuerte petición de rabo, mientras que a los despojos del cornúpeta se les dio vuelta al ruedo. Al final, Campuzano y Adame salieron a hombros.

 

 

 

DESILUCIÓN TRAS LA CORRIDA TORISTA EN IÑAQUITO

 

 

 

Por Fabricio Guerra     

 

 

 

Ante casi tres cuartos de plaza, se cumplió la cuarta de abono de la Feria Jesús del Gran Poder, en la cual la actitud y voluntad de la terna, estuvo muy por encima del encierro de Santa Coloma y Piedras Blancas, cuyos toros de  complicado juego, impidieron el lucimiento de los matadores.

 

 

 

JOSÉ IGNACIO UCEDA LEAL pechó con un astado de Piedras Negras que tuvo movilidad, y con el cual el madrileño toreó por derechazos templados y cadenciosos. A continuación, Uceda leal engarzó dos molinetes a una importante serie de naturales, y se dejó ver en un pase afarolado así como en los muletazos diestros de mano baja que colofonaron su quehacer, matando al segundo viaje y saludando una ovación.

 

 

 

El segundo de su lote, de Santa Coloma, no tardó en desentenderse de los engaños, embistiendo al paso y frenándose una y otra vez sin emplearse nunca. Sin más opciones, José Ignacio abrevió y despachó al bicho, siendo este fuertemente pitado durante el arrastre.

 

 

 

Al primer ejemplar de Santa Coloma que le tocó en suerte a ANTONIO BARRERA, el sevillano lo lanceó a la verónica sujetando la capa a media altura, y de inmediato arrancó el trasteo con las dos rodillas en tierra. El astado embestía rebrincando y con aspereza, pero Barrera estuvo firme  instrumentando derechazos y naturales de ajustado embroque, dando una vuelta al ruedo con fuerte petición de oreja tras la estocada.

 

 

 

A su segundo, también de Santa Coloma, Antonio lo muleteó dejándole la flámula siempre puesta en los belfos de la res, para evitar que esta piense y tome sentido. El de Sevilla, con muchos recursos lidiadores, sometió al astado, mientras que este se revolvía en un palmo, y tras despacharlo, el coleta dio otra vuelta al ruedo.

 

 

 

MARTÍN CAMPUZANO inició la faena por doblones ante un astifino santacoloma, y continuó toreando por derechazos mientras el cuatreño se tornó parado y gazapón. Entonces, las dificultades del burel imposibilitaron que la actuación de Martín tome vuelo, culminando su labor con media estocada.

 

 

 

A su segundo, un sobrero de Piedras Negras que fue de más a menos, Campuzano lo lanceó a la verónica y quitó con él por gaoneras. Tras brindarlo a su padre, don Diego Campuzano, inició el tercer tercio doblándose con la res y ejecutando meritorios derechazos. Pero el burel fue descomponiendo su embestida y echando la cara arriba, y así, mientras Martín porfiaba con él para hacerle faena, el toro le echó mano de forma aparatosa pero sin hacer carne en el diestro quiteño, quien jugándose el tipo, cerró la tarde con una gran estocada.

 

 

 

 

CASTELLA ABRIÓ LA PUERTA GRANDE EN IÑAQUITO 

 

Por Fabricio Guerra

 

 

 

Con un casi lleno en la grada, se desarrolló el tercer festejo de la Feria Jesús del Gran Poder, en el que se estoqueó un encierro de la divisa de Vistahermosa, de mucho cuajo y juego desigual.

 

 

 

Tras quitar por delantales, y contando con El Fandi por padrino, ante un cuatreño de nombre Jalador,  ÁLVARO SAMPER fue investido como Doctor en Tauromaquia. Luego del brindis a su abuelo, el ganadero Ramiro Campuzano, el diestro quiteño toreó por derechazos y naturales con acierto técnico y estético, llevando a la res a media altura. La embestida fue corta, echándole el burel mano a Samper con el pitón derecho, pero sin calarlo. Pero Álvaro sin amilanarse volvió a la cara para adornarse por molinetes y despachar al tercer viaje siendo premiado con una vuelta al anillo. 

 

 

 

A su segundo, Samper lo saludó con una larga cambiada de hinojos, y tras el brindis al montañista Iván Vallejo, el toricantano inició el trasteo con una templada tanda de derechazos así como con de naturales de buen sello.  El astado tuvo movilidad y un punto de bravura, y Álvaro le plantó cara con mando, dominio y enjundia, pero falló con el verduguillo perdiendo los trofeos, quedando todo en fuerte ovación.

 

 

 

EL FANDI se lució con el capote tanto en las verónicas como en las chicuelinas y las tafalleras. Se destacó también en la colocación de un par de  rehiletes corriendo hacia atrás y en otro al violín. Con la flámula, arrancó con muletazos por alto, pero debido al corto viaje de la res, debió pronto someterlo con pases de castigo y pasaportarlo de una estocada apenas desprendida, cortando una oreja.

 

 

 

Con su segundo, el de Granada volvió a alborotar a la parroquia durante el segundo tercio colocando con espectacularidad cuatro pares de garapullos, para a continuación dar inicio a la faena sujetando al astado por bajo e instrumentando series de derechazos así como pases al natural. Pero el astado se lastimó la pezuña izquierda, y entonces Fandila debió abreviar matando en la suerte de recibir, y escuchando una fuerte ovación.

 

 

 

SEBASTIÁN CASTELLA abrió su quehacer muleteril con tres electrizantes cambiados por la espalda, ligados al pase de las flores, y el de Beziers siguió ejecutando derechazos en los medios, sometiendo por completo al cornúpeta, mismo que fue noble, con fijeza y calidad. Bajando siempre la mano y haciéndolo todo con despaciosidad y firmeza, Sebastián no acertó en la suerte suprema privándose de alguna merecida oreja.

 

 

 

A su segundo, Castella lo sometió bajándole mucho la mano, para a continuación rubricar naturales de gran trazo. Ratificando su inmejorable sentido del sitio, Castella condujo la embestida a su antojo, tirando de la res en la distancia corta, al pisar terrenos de mucho comprometimiento. Luego de la estocada, las dos orejas de su oponente fueron a parar a su esportón,  abriendo entonces el diestro francés la puerta grande, y consagrándose como el triunfador de la tarde.

 

 

AUSPICIOSA DESPEDIDA DE NOVILLERO DE ÁLVARO SAMPER

 

Por Fabricio Guerra

 

Con pocos claros en el tendido, se llevó a cabo la segunda de abono de la Feria Jesús del Gran Poder, corriéndose novillos de Mirafuente de correcta presentación y desigual juego, destacándose el segundo de la tarde.

 

El rejoneador jienense ÁLVARO MONTES partió plaza ante un astado parado y que le costaba arrancarse a las cabalgaduras. Con despaciosidad, Montes clavó banderillas al cuarteo y al violín, así como las cortas en ajustados  embroques, matando de un metisaca.

 

A su segundo, el de Jaén lo paró con la garrocha y lo templó a la grupa, destacándose a continuación al colocar una banderilla al quiebro y otra al violín. Transmitiendo mucho al tendido, Montes estuvo aseado con las banderillas cortas y con la rosa, despachando con un nuevo metisaca y cortando dos orejas benevolentes.

 

ÁLVARO SAMPER, en su despedida como novillero, dibujó templadas y largas verónicas con su primero, novillo que tuvo mucha calidad, y al que, tras brindarlo a Pablo Martín Berrocal, lo toreó por derechazos a media altura, cuidando siempre las fuerzas del cornúpeta, mismo que se desplazaba con corrección. Tras los circulares, las trincherillas, el pase de la pilarica y las manoletinas, Samper mató de estocada y descabello y cortó una oreja de valía, mientras que los despojos de la res fueron aplaudidos en el arrastre.

 

A su segundo, Álvaro lo recibió con una larga cambiada rodillas en tierra, pero el novillo no siguió los vuelos y estuvo a punto de arrollar a su lidiador. Con la muleta, Samper debió someterlo por bajo, y con el bicho ya rajado a tablas, el de Quito instrumentó derechazos aprovechando la tendencia hacia los adentros de la res. Al final, los despojos del astado fueron pitados.

 

JAVIER CORTEZ se dejó ver tanto en los derechazos como en los naturales seriados, sacando el máximo partido de las arrancadas. Dejándole siempre la muleta puesta en la cara del novillo, Cortez tiró una y otra vez de la embestida, hasta que el burel le echó mano de forma aparatosa pero sin consecuencias con el pitón izquierdo. Al final, Javier no acertó con la espada.

 

Con su segundo, Cortez, superando la dificultad del viento, rubricó derechazos de buen trazo, presentando siempre la muleta adelantada. Al natural, Javier se dejó ver con temple y cadencia, para finalizar su quehacer pisando las distancias cortísimas con un espeluznante cambiado por la espalda, pero el novillo tardó en doblar, quedando todo en ovación.

 



TIBIO INICIO DE LA FERIA 2009

 

Por Fabricio Guerra

Ante plaza llena y en medio de un ambiente inmejorable, se inició la Feria Jesús del Gran Poder 2009, corriéndose en esta primera de abono, astados de Trinidad, bien presentados y de juego dispar.

RUBÉN PINAR abrió la tarde confirmando su alternativa en Iñaquito, e inició la faena por alto para ejecutar a continuación series de derechazos y naturales de mucha cadencia. Su quehacer tuvo solidez y firmeza, toreando en la distancia corta y colofonando su labor con ajustadas manoletinas. Despachó de estocada y descabello, dando una vuelta al anillo. Los despojos del toro fueron aplaudidos en el arrastre.

A su segundo, Pinar lo sometió por bajo, rubricando luego muletazos diestros dejando siempre el trapo en la cara del astado para provocar así el viaje de la res, que se iba haciendo cada vez más corto. Tras media estocada, el albaceteño saludó una ovación.

 

GUILLERMO ALBÁN se dejó ver muy templado manejando el percal en los quites por chicuelinas, para posteriormente torear por derechazos bien trazados. Al natural, debió correr mucho la mano para darle salida al cornúpeta, pues este carecía de recorrido. Terminó Guillermo metido entre los pitones y pasaportó a su oponente al tercer viaje.

 

Con el segundo de su lote, el de Guayaquil se lució en los quites por altaneras, y ya con la pañosa, Guillermo no tuvo mayores opciones, pues el bicho recortaba el viaje y se devolvía en un palmo obligando a su lidiador a enmendar constantemente los terrenos. Al final, hubo pitos para la res en el arrastre.

 

DAVID FANDILA EL FANDI, saludó con dos largas cambiadas de hinojos al primero de su lote, y estuvo lucido en el tercio de los valientes, pero durante la faena, el astado no terminó de romper a embestir ni se desplazó correctamente. Empeñoso estuvo el granadino matando de media estocada 

 

Con su segundo, Fandila quitó por navarras y volvió a encender al tendido durante el tercio de banderillas, destacándose un escultórico par al violín. Inició el trasteo de rodillas instrumentando muletazos por alto, pero la embestida no fue clara, quedándose el astado debajo de la muleta y buscando el cuerpo del torero. El viento hizo también su mala labor, y poco fue lo que David pudo al final sacar a limpio, siendo pitados los despojos del burel en el arrastre.

 

 

ENRIQUE PONCE Y LA MAGIA DE LA BELMONTE

 

Por Fabricio Guerra

 

Ante un lleno total, se cumplió el Quinto Festival Virgen Esperanza de Triana en la Plaza Belmonte, en el que Enrique Ponce cosechó dos orejas, que bien pudieron ser más de haber tenido mayor acierto con la espada. Los cuatro novillos toros de Huagrahuasi y Triana dieron buen juego en términos generales, destacándose sobre todo el primero y el cuarto.

Previo al inicio del festejo, se realizó la habitual procesión, con la estatuilla de la Virgen Esperanza llevada en andas por el propio Ponce y su cuadrilla, a la luz de las velas y sobre un fondo musical que le otorgó un carácter de misticismo y religiosidad a la noche.

Ya ante el primero, de Huagrahuasi, Ponce se lució con el capote en las verónicas iniciales, así como en los quites por chicuelinas. Con la muleta, el de Chiva instrumentó varias tandas de derechazos bien enjaretados así como naturales citando con la muleta retrasada para otorgarle mayor dimensión a cada pase. El huagra tuvo repetición y codicia, y Enrique lo aprovechó al máximo. Tras una bien trazada serie final de muletazos diestros iniciados con una capeína, el valenciano despachó a su oponente con un pinchazo hondo y un golpe de descabello, cortando una oreja, mientras los despojos del burel fueron aplaudidos en el arrastre.

Con el segundo, de Triana, Ponce quitó por delantales, y lo brindó al conocido taurino español Gitano Rubio, iniciando el trasteo doblándose con el toro en los adentros. A continuación Enrique provocó la embestida con toques prolijos, conduciendo a la misma con gran magisterio. El astado fue noble, pero tuvo las fuerzas justas, por lo que el valenciano lo consintió llevándolo siempre a su aire, rubricando derechazos seriados con temple y mando, y  matando con tres cuartos de estocada.

Ante el tercero, de Triana, Ponce, estuvo inspirado con el percal meciendo la embestida, mientras que con la flámula, dibujó tandas de templados derechazos en los medios, toreando siempre con mucho empaque y poderío. Tras la estocada, saludó desde el tercio.

Al último de la noche, de Huagrahusi, astado que romaneó al caballo de picar y que  tuvo mucha clase en la muleta, Enrique lo brindó a Don José Luis Cobo, e inicio el trasteo manejando distancias, alturas, tiempos y pausas con maestría sin igual. Magníficas fueron las series de derechazos y naturales, instrumentados con la muleta a media altura. Para finalizar su quehacer, Ponce efectuó el cartucho de pescao, citando al huagra por la izquierda con la muleta plegada, y levantando el clamor de la parroquia. Pero lamentablemente, lo pinchó y cortó tan solo una oreja, saliendo al final en volandas. Los despojos del cornúpeta fueron premiados con palmas en el arraste.

Cabe señalar que al promediar el festival, el Dr. Guillermo Acosta Velasco fue homenajeado por el Círculo Amigos de la Dinastía Bienvenida

Mas Noticias